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Sunday, July 31, 2005

Sábado


¿Quién putas habla a esta hora?. Contesté el teléfono y era una mujer con un acento espeso como el aire que respirábamos. Tuve que meterme al baño con la bocina para poder distinguir lo que me decía, en un inglés cortado me dijo: -¿cómo llegó a tu casa?. No estoy muy segura lo que le dije, pero me acuerdo que me dijo que estaba en el museo. ¿Quién va al museo a las tres de la mañana?

Salí del baño, crucé por la cocina y vi a Mauricio comiendo, creo que era el único que no había tomado, me serví un vodka con jugo de naranja y me fui a bailar a la sala con el vaso en la mano. Jean bailaba con la camisa abierta, me acerqué con la mano derecha le agarré una nalga. – ¡Oye!. Me dijo a gritos: - ¿Cómo le hacen las mujeres para que se les paren los pezones?, -¿A qué te refieres?, - Sí, ¿cómo lo hacen?, - Pues; si tu pregunta es si es algo voluntario, no lo es, responden al tacto. Él mismo se estrujaba los pezones, y me levantaba una ceja para presumirme. Nikki escuchó toda muestra conversación y le grito desde la esquina del salón, -¡con hielo!, ambos se fueron al refrigerador a conseguir hielo.

José quien es más dama que yo, me vio bailando sola y me hizo el favor de hacerme compañía, yo pensaba: ¿por qué me ve así este cabrón?, no se supone que le gustan los niños, cerré los ojos cantábamos a coro material girl, sentía su deseo como me rozaba, elevándome despacio.

La mujer del acento llegó, resultó ser la novia de uno de los concurrentes, de inmediato se dirigió a la cocina para servirse un trago, encontró a Jean y Nikki trabajando con el hielo, sin sorpresa siguió sirviéndose un vodka con la mirada puesta en Mauricio quien seguía comiendo. Con seco acento le preguntó: - ¿Tomas algo?. Mauricio contestó en el mismo tono. –No tomó alcohol. Ella abrió un poco los ojos. Mauricio le ofreció un pedazo de pan del que comía, se lo dio en la boca precedido de un trago de vodka.

José y yo seguíamos bailando, mi marido nos veía desde la puerta, José me sobaba suavemente el trasero mientras me cantaba al oído. Aparté a José con el pretexto de ir al baño. Nikki y Jean seguían en la cocina estimulando pezones. Habían encontrado helado, hummus, crema ácida, ambos se limpiaban los bigotes con la lengua.

Fui al baño y cerré la puerta, tratando de cobrar un poco de conciencia, estaba acalorada del baile con José, pensé en aliviar mis tensiones ahí mismo, pero decidí seguir con aquella energía por un rato; era más divertido. Salí del baño… José me esperaba, de un solo movimiento ya me tenía en la habitación, mis pechos cabían en sus manos, me levantaba la falda y me le abrazaba con las piernas. Mi esposo entró a la habitación y cerró la puerta detrás de él.

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Thursday, July 28, 2005

La patrona

El lodo nos llegaba a los tobillos. En San Mateo nos habían prestado unas botas de hule para poder cruzar a Santa Rita, caminábamos cubiertos por un poncho mal hecho de bolsas de basura, nos movíamos despacio, exhalando fuerte por el esfuerzo de sacar los pies de aquel lodazal.

Los de San Mateo nos miraron, con aquella mirada que sólo puede anunciar la muerte, cuando les dijimos que iríamos a Santa Rita a ver a la patrona. No nos trataron de persuadir en nuestro intento porque sabían que éramos jóvenes y estúpidos, no valía la pena salvarnos la vida.

No podíamos oír nada, sólo las gotas que retumbaban en el plástico que nos cubría la cabeza, encontramos a un hombre y su hijo en el camino, el hombre se detuvo y nos ofreció queso, nosotros le dijimos que no teníamos dinero, él nos miró con la misma mirada de muerte, tomó a su hijo de la mano y se retiró con rumbo a San Mateo.

Calculo que caminamos dos horas por la calidad de la luz, vimos un pueblito en lo bajo del valle, de repente sentimos esperanza y comenzamos a apresurar el paso con fuerzas que no teníamos. Dos de nuestros compañeros nos dejaron atrás tratando de llegar lo antes posible y tener refugio de la cruel lluvia.

Llegamos al pueblo con la cabeza baja, exhaustos… cansados de recibir la fuerza de la naturaleza. Levantamos la cabeza para mirar donde estábamos…mi corazón dolió cuando nos dimos cuenta que habíamos llegado a San Mateo.

La sorpresa nos duró un rato cuando vimos al hombre que nos ofreció queso y su hijo salir de una de las casas. Habíamos caminado en círculo, dos horas bajo la lluvia caminando en círculo.

Uno de los hombres nos dijo:

- Pásenle muchachos… se los dijimos, nadie llega a Santa Rita a ver a la patrona, si no esta invitado.


Wednesday, July 27, 2005

El futuro de las plantas

Ella llegó un poco más tarde de lo que me había dicho, estaba yo deseando que ella no viniera del todo. Se llevó dos plantas grandes, dos bambús, y un árbol que tenía dentro de la casa. ¿A qué hora me hice de tantas cosas?, pero no sólo eso, ¿A qué hora me encariñé con ellas?. Sin ver, dejé que ella cargara las plantas hasta su camioneta, qué tontería!!! son sólo unas plantas.

Con mis peces pasó algo parecido, se los di a una pareja que sabía querían tener mascotas, que sé de hecho que los van a cuidar, me hace pensar que, que bueno que no tengo hijos por que sería la madre más sobre-protectora y preocupona del mundo, estoy apunto de llamar a la mujer para saber si ya les dio de comer a los pobres peces.

No podemos cargar con todo nos hemos tenido que deshacer de todo aquello que no estrictamente necesario.

¿Qué es lo necesario?...estoy cansada de decidir…Me pregunto si allá arriba se encuentran en un constante deshacerse de lo que no es necesario y por eso muere la gente, ¿será que alguien me necesita todavía?

Me siento que me estoy vaciando, estoy haciendo espacio, eso es… me siento vacía, de ahí viene la incomodidad. Algún día me volveré a llenar...al menos eso espero.


Monday, July 25, 2005



Ayer ví un documental sobre el cine americano independiente de los 70´s, aunque el documento no me quitó el aliento hubo una frase que se me ha quedado en la cabeza: “Nosotros no sabíamos que eran las cosas, nosotros no teníamos definiciones para nada, nosotros tuvimos que construirnos a nosotros mismos”. De este impulso fue que nacieron los grandes movimientos sociales, el movimientos de Derechos Humanos, el de Homosexuales, el de las Mujeres, el Antiguerra.

Es inevitable que me pregunte ahora, ¿qué es lo que pasa con nosotros mismos?, que bajo honrosas excepciones, percibo a mi mundo dormido, apático, desinteresado, ausente, y miedoso. Percibo a mis hermanos escondiéndose en sus pequeñas esferas de trabajo, casas, carros, fantasías, y enajenación.

¿Será que pensamos que ya lo sabemos todo?, que ya no necesitamos hacer nada. Una cosa que ha cambiado de aquellos años para acá, es la curiosidad, ya nadie se pregunta el por qué de las cosas tomamos al mundo como dogma de FE, desde la computación, hasta los estereotipos. Las cosas son así por que lo dice la genética, la cibernética, la teología, la economía, la industria. Ya no hay curiosidad, el conocimiento se nos da y no hay proceso de discernimiento; se toma por sentado que aquello que se recibe es verdad.

Nuestra forma de relacionarnos es en función de cuanto conocimiento podemos acumular en nuestros pequeños cerebros, acumular, sin pensar ni entender, sin importar la calidad de este conocimiento, sin pensar si es moral, si es sano, si es a favor de la armonía, si es a favor de la vida. En los 70´s la gente se relacionaba en función de lo que creían, de tener sed de construir un mundo mejor, de estar en contra de los dogmas.

Hemos dejado de pelear y hemos aceptado con docilidad de corderito todas las creencias con las que lucharon nuestros padres y abuelos toda su vida.

Creo que la humanidad ha llegado a la madurez en términos de estar cansada y aburrida. Sólo tiene deseos de mirar televisión con una botella de cerveza en la mano, huyendo de las preguntas de sus hijos: “Papá. ¿Qué es sexo, que es la guerra, por que las cosas son así?”

Por favor ayúdenme a pensar que esto no es cierto…

Friday, July 22, 2005

Celos


- Vida entiende tengo mucho trabajo

- Lo sé, pero… yo si voy a la fiesta, me acaban de hablar mis amigos de la clase de baile.

- Ahhh. Si es así, pasa por mi.

- ¿Y eso?

- Pues, es que simplemente me dan celos de que vayas sola.

No dije nada, respiré aliviada al saber que él me acompañaría, sinceramente con él presente me contendría hasta que se me pasara la calentura.

Pasamos a un MacDonald´s entre alto y alto cenamos, él se cambió la camisa y los zapatos en el carro, entramos al lugar. Mis amigos llenaban una mesa, Pesh maniobró para que me sentara a su lado, Vivika, a su derecha entrelazaba manos con él, ambas manos descansaban sobre su regazo.

Tres Tom Collins y un Mac´trio son suficientes para sentirse vivo. Pesh y Vivika bailaron toda la noche, muy a pesar de mis impulsos homicidas. Procuraba no mirar a Pesh convencida que “ojos que no ven corazón que no siente”.

El alcohol animó a mi esposo a bailar, después de todo, no lo hace nada mal para ser todo un estudioso de la ciencia. No sabía que bailara tan bien, creo que es porque nunca bailamos. Nos sentamos y la mesera trajo más bebidas.

Se sentaron por fin…con la vergüenza lavada por el alcohol, le dije a Pesh.

- No me puedo ir sino bailo contigo

- Basta con que lo pidas

Pusieron un merengue y me entregué a sus brazos, bailamos y bailamos, la gente nos miraba, hacían comentarios, me sentía como la quinceañera, no me cambiaba por nadie. Acostumbrada a estar entre sus brazos, por eso de las clases de baile, cerré los ojos, me dediqué a oir su respiración que retumbaba en mi oído. Mi mente no podía pensar otra cosa más que: “te deseo”.

Mi esposo sacó a bailar a Vivika en un arranque, lo conocía demasiado bien. Bailaban muy juntitos.

Pesh y yo nos fuimos a sentar tomados de la mano, ¡electricidad!. Nos dirigíamos a la mesa, cuando Pesh cambió de dirección y se dirigió a la salida. Con el cerebro intoxicado me tomó unos minutos darme cuenta que me estaba sacando del lugar.

Me resistí por unos segundos, pero esperé a estar afuera para hablar. Me dijo:

- Vamos a mi casa

- ¿Quéee?. Estás loco.

- Tengo algo para ti. Son sólo 5 minutos en carro, nadie nos va a notar.

- Nooooooo Estás loco

- Vamos te digo.

- Déjame ir.

Me tomó por las muñecas…forcejeamos afuera del lugar. Sentí un golpe seco en la cara, se apagó la luz.

<>Fabiola
Julio '05

Thursday, July 21, 2005

Sombra



Amanecí desnuda, apresurada y en ayunas, sin haber abierto el segundo ojo ya estaba en la ducha, Carmelina llegaría a las 10 y mi casa estaba hecha un desastre llena de cajas y cosas por todos lados. ¿Cuándo iré a terminar de empacar?

Con el pelo mojado, a medio vestir y con el cepillo de dientes en la boca me encontró Carmelina. La senté sobre algunas cajas y le dije que si le gustaba algo que por favor se lo llevara que ya estaba harta de lidiar con tantas cosas.

Carmelina vino hoy a ayudarme a recoger mi sombra…Tomé mi sombrero y caminamos.

-Lo bueno es que tuviste el accidente cerca

-¿Verdad?, porque con este calor estar afuera es la muerte

-¿Dónde fue exactamente?

-Aquí… hasta cosa me da.

-Sí, aquí te sientes…

Tomó una rama de un árbol y golpeaba en el piso repitiendo: “Levántate bonita, regresa chiquita a tu cuerpo que nada tienes que andar haciendo afuera”.

Yo me preguntaba, si yo fuera mi sombra regresaría a mi cuerpo. Carmelina me leyó la mente y contestó.

-Yo si regresaría

-¿De verdad?

-Sí, creo que sí. Te la pasas bien

-Con todo y mi católica niñez, me la paso bien.

Rezamos dos padres nuestros, a falta de saber otras oraciones, pidiendo por aquellas sombras que todavía estaban perdidas, regresamos a mi departamento, porque el calor estaba insoportable. Carmelina dejó la vara con la que levantó mi sombra en la puerta. Me contó sobre su tesis doctoral mientras tomábamos café sobre dos cajas llenas de libros.

Fabiola
Julio '05

<>

Wednesday, July 20, 2005



Blah.. blah...blah era la único que salía de ella, yo de verdad trataba de poner atención pero no tenía idea de lo que me hablaba. Era demasiado por atender: uno ella, dos la voz en mi cabeza, tres, claro tenía que haber un él. Y es que...!que él!, todos y lo digo con franqueza todos teníamos que ver con su ser.

Era su boca, tiene unos labios que parecen recién nacidos, te lo apuesto si tú vas y le preguntas a cualquiera que lo conoce, todos y cada uno empezarán a describirlo por la boca, la cosa es que no podía pensar en otra cosa mas que en morderle un labio, mientras... ella seguía hablando. Mr. Nin lo sabe todo, posee la sabiduría propia de aquellos que han sobrevivido, me miró y me sonrió enternecido de mi "ser primitivo".

Qué pasaría si...? Me repetía una voz interior, que por cierto en esta ocasión era una voz de mujer, raro porque por lo regular es una voz masculina la que oigo, con más frecuencia cuando me voy a dormir, me llama insistente. Cuando era pequeña se lo conté a mi mamá y ella me dijo que no le contestara, que quien sabe que pobre alma estaba por ahí penando.

Qué pasaría si... me acerco y le muerdo la boca?, Qué humanamente podría pasar? Pensaba esto mientras la voz en mi cabeza me repetía que el porno ya no me prende y que tenía que buscar otro tipo de estímulos, sin estar de acuerdo del todo, me decía a mi misma, pues que todo este asunto de mi falta de interés en el porno debía de ser un rollo hormonal, sí seguro. Me repetía. Cuando uno no sabe que pasa, pues hay que echarle la culpa a la biología. no?

El permanecía ahí posando, enseñándome su boca, todo un exhibicionista, y esta mujer no para de hablar, (la mujer afuera de mi cabeza), seguí asintiendo sin tener rastro de lo que hablaba,- No importa. Decía la mujer dentro de mi cabeza, con que mantengas un poco de contacto visual y medio le frunzas el ceño, con eso se contenta, ella tampoco te esta oyendo.

- No, no te vayas, la voz en mi cabeza gritó al verlo tomar sus cosas y dirigirse hacia la puerta.

Todo mi cuerpo estaba en estado de alerta, dejé a la mujer hablando sola ante la sorpresa de los que nos veían, a ella le tomó un rato darse cuenta de mi ausencia, me dirigí a la puerta para alcanzarlo, él me llevaba ventaja, se abrió la puerta automática... él salió... se dirigió hacia el paradero de las bicicletas.

- No por favor, no por favor, que no tenga una bicicleta, que no la toque. La voz dentro de mi desesperada gritaba.

Él tomó su bicicleta... se fue con todo y su boca. Yo me quedé ahí inmóvil.

Desde mi accidente le tengo terror a las bicicletas. Ciclofobia es como los doctores la llaman.

Tanto


Tanta estupidez
tanto lo que vende
tanto mantenernos
tanto distraidos
tanto cerrar los ojos
tanto que ver afuera
tanto que sentir en la piel
tanto existir
tanto por vivir
tanto doler
tanto sin reconocer
tanta fantasia
tanto sin ser mia
tanto ser esclavo
tanto estar enchufado
tanta locura
tanta adiccion
tanto estar dormido
tanto estar pasivo
tanto ser sin serlo
tanto mounstruo
de un solo ojo

Thursday, July 14, 2005

Tu boca



Para Karim


Me diste de beber de tu boca
Desde entonces
No he vuelto a caminar en la cordura
Llegaste sin avisar
Con tu manto azul y tus manos de nube

El camino
Efectivamente es más suave
Con el corazón en la mano
Y el reflejo del mar en tu sonrisa

Eres el río que me envolvió en su noche
Soy la imagen viva de tu latido
La resonancia de tu voz en la brisa
Soy la luz que viaja en tus universos

Soy la llama que inicia tus meteoros
Soy el respiro que llena de oxígeno tus cavidades
Soy la sangre que brota
Soy la claridad en tus retinas
Soy el fluido que te da vida

Soy el fin de las despedidas
Soy el fin de tus lágrimas
Soy el fin
Soy el fin

Tuesday, July 12, 2005

El baño




El sonido claro de un chorro de agua, se abre la visión y se ve una puerta mal cerrada, entra la cámara a un baño y se ve a una mujer en sus treintas, pelo corto teñido de rojo, viste unos shorts y una camiseta de tirantes sin ropa interior. Esta sentada orinando. En voz alta dice:

- Cómo ves lo de Ernesto?, yo lo sabía desde el principio, pero como crees que le iba a decir a Paulina, además no hay peor ciego quien no quiere ver.

Se escucha el sonido de la puerta del clóset cerrarse

La mujer se limpia entre las piernas y se viste, toma el cepillo de dientes, habla con el cepillo de dientes en la boca.

- Tú lo sabías verdad?, Por qué no me dijiste?, tenemos cuanto... tres años de conocernos y todavía no logro entender la dichosa solidaridad entre hombres.

Se cepilla los dientes. La cámara se mueve al pasillo, la puerta del baño y la puerta del cuarto están una frente a la otra. La luz del cuarto se prende y apaga intermitentemente. Se escucha la voz de la mujer.

- Cómo viste a Paulina?, se le ve muy mal, verdad? Está más gorda que nunca, me dijo que ya no hay ropa que le quede, le dije que se saliera conmigo a caminar y me dijo que sí, que necesita hacer cosas fuera de la casa. Sinceramente, no puedo imaginar por las que andará pasando.

La cámara entra al baño, hace una toma de la mujer mirándose en el espejo. Escupe en el lavabo. La mujer habla al espejo.

- Sabes quien es?, tú lo debes de saber, esas cosas entre hombres no se pueden ocultar. Por favor dime quien es.

Silencio...

- Anda dime quien es, te prometo que no se lo digo a nadie.

Silencio...

- Estás bien?

Ella sale del baño atemorizada, la cámara esta situada en el pasillo, se ven las dos puertas una frente a la otra, la luz del cuarto esta apagada.

- Me vas a decir quien es

Ella se apoya en el marco de la puerta. No se atreve a entrar, la cara de ella cambia. Con claro enojo en la cara, los ojos llenos de rabia, dice:

- No lo puedo creer

La cámara entra a la habitación y lo muestra a él tumbado en la cama con los ojos cerrados...

Luz



Se apaga la luz
Y la luna de tu cara se ilumina
La noche se extiende entre tus piernas
Dejando ver las caudas de tus estrellas

Una marea de amapolas se abre en tus senos
Quisiera robar el tacto de tus labios
Llevarlo conmigo
Hasta el final del cometa

Los días nacen en tus ojos
Dejando ver el futuro que se avecina
Llenas de aromas mi camino al infinito
Sigo como un ciego tu halo

Te aseguro, no hay nada después de ti
El pájaro de la mañana
No ha sobrevivido a la intensidad
De tu mirada en el horizonte

Te repito, no hay nada después de ti

Tuesday, July 05, 2005

El órgano viril ó lo que es lo mismo Gabriela y el zorro






Gabriela se la pasaba dibujando todo el día y en todas las clases. Me tomaba el cuaderno por sorpresa y tazzz! ya tenía un recuerdo de Gabriela, por lo menos si dibujara con lápiz, pero no, con la pluma más negra que encontró dejaba sus recuerdos para la posteridad.

Mis cuadernos estaban llenos de sus dibujos, nos sentábamos juntas, era difícil estudiar con tanta cosa en las páginas.

Con el paso del tiempo la creatividad emergía, de ser caricaturas simples sus dibujos se convertían en cada vez más complejas imágenes. Todas ellas con un solo tema "el pito", "pititos" como les decíamos. Ella con todo cariño los vestía de diferentes cosas, de vaquero, bombero, de policía hasta que un día tiiiin! se le ocurrió hacer la caricatura de los maestros, una idea genial!!!

El primero fue el maestro que nos daba Historia de México, a quien le decíamos "mosca" por aquello de los lentes que usaba, Gabi ni tarda ni perezosa se puso a hacer el "pitito mosca". Con todo detalle dibujaba el lunar que el maestro tenía en la mejilla, los grandes lentes justo en la cabeza del pene, en uno de los testículos el pañuelo con el que se secaba el sudor. Magistral!!! Al final de la clase nos reuníamos a su alrededor para ver el trabajo terminado.

Así pasaron por la mano de Gabi el maestro de Educación Física, calvo y con el silbato en uno de los testículos, lo juro que hasta le puso chamarrita deportiva, se veía de lo más tierno. El maestro de Civismo con su espeso bigote, saco de lana y los lentes siempre en la mano, que en su defecto se dibujaban en el testículo derecho. La vida era buena y divertida hasta que Agustín el maestro de Literatura vino a dar clase.

Agustín era alto y flaco flaco... con cara de tener sueño siempre, llegaba a clase tarde con la monja regañándolo por detrás y una pila de libros bajo el brazo. Gabi y yo no nos habíamos acordado de Agustín quien se había tomado unos días por motivos de salud. En cuanto entró al salón nos volteamos a ver anticipando lo que vendría, no se podía dejar pasar, el "pitito Agustín" estaba por nacer. Al parecer no fuimos las únicas a quienes se les ocurrió, ya que varias dirigieron sus miradas a Gabi con una sonricilla de complicidad.

Sin esperar, Gabi estaba sumida en su trabajo, Agustín nos hablaba maravillas de Gorostiza y de Cortázar, inclusive leímos en voz alta algunos pasajes, Gabriela no despegaba la mirada del papel, ocasionalmente para disimular miraba a Agustín, pero lo que hacía era mirar detalles, trabajaba duro. Cuando Agustín le pidió que leyera, tuvo que hacerlo dos veces para que pusiera atención, yo le tuve que mostrar en que línea íbamos, muy bien se incorporo y leyó como nunca.

Seguimos leyendo largos párrafos, Agustín caminaba tranquilo en el frente. Gabi estaba por terminar, todas mirábamos a Gabi tratando de ver aunque fuese un poco del aquél tan anticipado dibujo.

Gabi dejó la pluma sobre el escritorio. Ya había terminado, levantó el cuaderno y me lo mostró, el "pitito" era largo largo y flaco, ocupaba todo lo alto de la hoja, le había hecho los ojos y el bigote igualitos, en el testículo izquierdo cargaba los libros, Agustín era zurdo, hasta en eso se había fijado, pero lo que me mató de risa fue que el "pitito" miraba para atrás huyendo de la monja, cómo había hecho para plasmar la angustia en la cara del "pitito" no lo sé, pero no me pude aguantar y me tuve que tapar la boca para no soltar la carcajada.

Bajé la mirada y un par de zapatos estaban frente a mi. -Señorita, me puede explicar, que es eso tan gracioso. Lo miré y no pude más, le solté la carcajada en la cara. Por un instante me olvidé de Gabriela, por instinto la miré delatándola. Aprovechando la distracción de Agustín, ella arrancó el dibujo y lo hizo bolita. Él de inmediato se dio cuenta que mi risa estaba relacionada con aquello que Gabi sostenía en la mano, extendió la mano exigiéndole que se lo diera. Gabi apretó la bola de papel y en la cara del maestro se la metió a la boca.

El silencio era sepulcral, nadie se atrevía a hacer un ruido, hasta que Agustín agarró a Gabriela de los cachetes tratando de sacarle el papel. Toda la clase soltó la carcajada menos yo, quien estaba más que angustiada. Él repetía - Señorita Domínguez, le exijo que me dé eso que tiene en la boca. Ella se resistió hasta que se lo pudo tragar.

El salón era la locura, nadie se podía controlar, un nosocomio se ha de oír como esto. Hasta que la figura de la madre directora cruzó el umbral de la puerta con las manos cruzadas en su espalda.

Agustín seguía tratando de abrirle la boca a Gabi, yo estaba pálida como una vela, sólo podía pensar: "Mi mamá me va a castigar".


Fabiola
Julio ´05

Friday, July 01, 2005

Arena




Ya te esperaba mujer
aquí sentado en la arena

Esperaba sentir la brisa de tus alas
despertar con el resplandor de tu piel

Te digo:

"En tu presencia encuentro los rastros de mi vida"

Que día es hoy?